7 consejos para nuevos audiovisuales freelance

7 consejos para nuevos audiovisuales freelance

Toteking lo decía claramente en muchas entrevistas, la gente siempre piensa lo menos de la gente que se dedica al arte, y aunque sí que es verdad que quienes nos dedicamos (o queremos dedicar) al diseño gráfico o audiovisual corporativo no hacemos arte, hacemos comunicación audiovisual, no podemos negar que para nuestro público es muy fina la línea que los separa.

Entre nosotros tenemos que tenerlo muy claro y ensanchar esa línea lo máximo posible. La comunicación visual no es arte. La diferencia más clara reside en que un artista no tiene que dar explicaciones a nadie de por qué hace lo que hace, nosotros sí. Nosotros tenemos que explicar por qué hacemos cada movimiento visual, cada grafísmo o cada sonido, siempre desde un punto de vista corporativo. ¿Por qué si no se han empeñado nuestros profesores durante tanto tiempo en no meter los cubos de basura en los encuadres? A lo mejor a ti te parecía bien y te gustaba la idea de meter los cubos de basura en el plano, pero lo cierto es que ese encuadre transmite malas connotaciones, y por eso se evita.

Una vez tú lo tengas claro te darás cuenta que la gente que te rodea siempre lo tendrá mucho menos claro que tú. Tus familiares bromearán diciendo que eres un artista, te dirán que que bien vives y esas cosas, pero lo peor será, paradójicamente, cuando encuentres gente que necesite tus servicios, o lo que es lo mismo, clientes. Cuando estás empezando como freelance en comunicación es muy difícil ponerle precio a tu trabajo, porque la gente piensa que lo haces porque te gusta, como un hobbie, o algo así, y obviamente acuden a ti, como principiante, porque no quieren gastar mucho dinero en agencias o una firma de prestigio. Pero… ¿Dónde está el límite?.

Por eso se me ocurrió escribir esto, porque pese a que no puedes cobrar lo que realmente vale tu trabajo porque estás empezando (un vídeo corporativo en una agencia se paga muy, muy, caro) siempre puedes aplicar un poco de pensamiento lateral y obtener grandes ventajas de forma indirecta. Si estás en esta situación, me gustaría compartir contigo 7 consejos:

1. Tú para ti eres lo primero. Probablemente la mejor ventaja de tu situación al empezar es que te puedes permitir el lujo de ser tú quien crea tus propios proyectos para los que quieres trabajar. Si realmente quieres, verás proyectos viables fácilmente en los ámbitos que más te gustan. Yo en mi caso, intento promocionar una marca de ropa, entre otros proyectos aún por publicar. Traen poco o nada de dinero pero me motivan mucho y me hacen muy feliz. Este apartado hace referencia a tus sueños, nunca olvides por qué decidiste dedicarte a la comunicación audiovisual.

2. Promociona y discrimina tus trabajos. Es imprescindible. Profesionalmente, eres lo que los demás ven de ti. Siéntete libre de decidir qué trabajos quieres mostrar al público y cuales no. Elige siempre los que más te llenen como profesional del sector, no tienen porque ser los más grandes y ambiciosos. Los trabajos que muestres serán los que reflejen tu personalidad, tu línea ética, social y probablemente política. Es una forma transparente de mostrarte al público tal y como eres, y eso siempre da buenas vibraciones.

3. Elige a tus clientes. ¿Por qué no? Ellos tienen la capacidad de elegir con quien trabajar y tú, obviamente, de aceptar el trabajo o no. Cobras poco al fin y al cabo. El trabajo que realices te puede aportar mucho más en sí mismo que un puñado de euros. Siempre tienes que tener en cuenta el prestigio del cliente, el ámbito en el que se rodea, los valores de su marca, la urgencia del trabajo, la educación con la que te trata, etc.

4. Abre ventanas, conoce nuevos caminos y conecta proyectos. Pregúntate… El trabajo que realices hoy… ¿Se puede conectar de alguna con mis objetivos de futuro?. Steve Jobs trató este punto como algo tan sencillo como la vida misma. En mi caso particular, actualmente estoy trabajando en proyectos con compañeros que conocí en el gaming hace más de diez años. Donde teníamos otro proyecto en común. Además, gracias al gaming aprendí nociones básicas de diseño gráfico, que hoy en día son la piedra angular de mi trabajo.

5. Cobra a tus clientes. Siempre. Nunca trabajes gratis. Cobra poco si quieres, lo que creas conveniente, pero cobra. Tu tiempo vale dinero y el respeto que te tengan los demás empieza por el que te tengas tú a ti mismo. Si tú no valoras tu trabajo, nadie lo va a valorar por ti, y ten claro que tus clientes ganarán relevancia gracias a tu esfuerzo y tu trabajo. En mi humilde opinión, trabajar gratis es un ejemplo claro de falta de autoestima profesional. Quiérete y valórate.

6. Cuida tus redes sociales, tu privacidad, tu identidad digital y el SEO. Búscate en Google desde tu ordenador, desde el ordenador de tus amigos y cada vez que viajes. Google utiliza un sistema muy complejo para discriminar resultados y es importante que sepas tu posición en la red regional y nacionalmente. Por otro lado, las redes sociales muchas veces son punto de encuentro entre tus clientes y tú. Pregúntate qué te gustaría que viesen las personas que no te conocen de ti una vez te encuentren.

7. Nunca pierdas el amor por tu trabajo. Tienes la inmensa suerte de estar haciendo lo que más te gusta, no dejes que un trabajo temporal o un cliente en concreto haga que pierdas el amor por tu trabajo. Nunca.