Algunos trucos para subir el ánimo

Algunos trucos para subir el ánimo

El ánimo es un factor clave a la hora de llevar a cabo un proyecto profesional o semi-profesional. Es bastante común, entre la gente que trabaja para distintas entidades y con distintas personas, sufrir fuertes cambios de humor debido al estado de los distintos proyectos, y si no aprendemos a controlar la situación, puede ser muy peligroso. Aquí van algunos consejillos que a mi me han ayudado mucho.

1. Identifica el problema. Si estamos decaídos es por algo. Es muy importante saber qué nos está tocando la moral y qué podemos hacer al respecto. Tomate tu tiempo. Seguro que si piensas tranquilamente sobre el por qué estás así, encuentras una solución elegante y creativa.

2. Conoce tu límite y tu capacidad. Muchas veces el estrés y el fracaso vienen por una cuestión muy sencilla, querer hacer más de lo que físicamente somos capaces. Es un honor tener muchas cosas que hacer, pero quien mucho abarca poco aprieta, desde siempre. Yo he pecado mucho de esto y he sufrido por ello, pero las pocas veces que he sabido discriminar trabajos me ha ido muy bien. De hecho, me he sentido realmente profesional cuando he sabido decir que no a ciertas propuestas o proyectos.

3. Ve al cine, lee libros, escucha música. Cuando el cuerpo te diga que no puedes más, es que no puedes más. Deja en stand-by los proyectos e intenta entretenerte con nuevos hobbies. Por ejemplo, puedes investigar sobre técnicas de limpieza del hogar, aprender a cocinar recetas sencillas, investigar sobre algún artista/autor…

4. Cuida tu calendario. Está claro que tener un calendario organizado es fundamental a la hora de organizar nuestro trabajo. Además, con herramientas como Google Calendar hoy en día es muy facil mantener uno de forma eficaz. No obstante, para mi tiene una utilidad un poco más espiritual. A veces, cuando me siento atrapado en algo y lo veo todo negro, abro el calendario y veo todos los eventos que me esperan en las próximas semanas. A mi personalmente me sirve para ver que hay luz al final del túnel, que vendrán tiempos mejores, con retos muy interesantes, cumpleaños, celebraciones, reuniones interesantes… lo que sea. Es una forma de recordarte a ti mismo quien eres, más allá de lo que estás haciendo o pasando en ese momento.

5. Valora lo aprendido. Cuando chocamos contra una pared lo mejor es distraerse en otra cosa, dar un paseo, ir al gimnasio, reflexionar y, si es posible, volver a empezar, con una sonrisa, sabiendo que no hay mejor profesor que el error. Que algo has aprendido seguro, y que esa experiencia te ayudará a ser mejor profesional en el futuro.

6. Nunca olvides las cervezas. Probablemente no exista un remedio más eficaz para subir tu ánimo que un bar, seres queridos y cervezas heladas.